lunes, 11 de enero de 2010

Gustavo Costas destila optimismo

El técnico de Alianza Lima rescató los aspectos positivos de la campaña anterior y se muestra expectante para la actual temporada

Del rostro serio de aquel zaguero de Racing ha quedado poco, ahora lo acompaña una afable sonrisa que ha sabido mantener en la victoria, como cuando fue bicampeón nacional con Alianza Lima en el 2004, así como en la derrota, después que perdió la final el año pasado contra Universitario. Esa es la imagen que capturamos de Gustavo Costas en el Aeropuerto de Ezeiza, esperando la llegada de sus dirigidos, en medio del intenso sol que azota por estos días a Buenos Aires, para emprender el viaje a la concentración que los “grones” tienen en Sierra de la Ventana. Ahí, en medio del calor humano que le manifestaban sus enfervorizados hinchas, conocimos las impresiones del estratega íntimo sobre la frustrante final del año pasado y de sus perspectivas en cuanto a su participación en el Torneo Ciudad de Rosario (debutarán el 19 ante Colón de Santa Fe) y acerca de la Copa Libertadores próxima.
Comienza otro año y se renuevan las ilusiones en Alianza, al menos por la gente que les dio la bienvenida en Argentina parece que hay expectativa…
Creo que eso demuestra lo que es Alianza Lima, a cualquier lado donde vaya siempre su gente estará cerca y esto da más fuerza, más ganas, más compromiso para llevar arriba al club. Sabemos que nos quedamos con una cuenta pendiente que era el campeonato del año pasado, pero al menos mostramos una gran actitud y volvimos a pelear por algo importante. Así que, ahora con el inicio de la pretemporada se nos plantean dos compromisos importantes como la Copa Libertadores y empezar bien en el campeonato.
¿Consideras entonces que el balance del 2009 fue positivo?
Dentro de todo sí, solo nos faltó esa frutilla que hubiese sido el título. No olvidemos que veníamos de una temporada previa muy complicada, en donde se tuvo que pelear por evitar el descenso. A eso se sumaron todos los conflictos dirigenciales existentes del año pasado que no le hicieron bien al equipo.
¿Y desde tu opinión que le faltó a Alianza para ser campeón?
Se dieron situaciones que nos complicaron, nosotros llegamos muy heridos al playoff, porque llegamos con el arquero Forsyth lesionado, con Juan Jayo, solo al 50%, con Velásquez, que era el goleador nuestro, quien no pudo jugar porque se lastimó previo a los encuentros finales. Es decir con bajas sensibles y encima nos encontramos con un equipo fuerte y consistente como Universitario que supo manejar las dos finales con la jerarquía de sus jugadores.
Este año vuelven a la Copa Libertadores, ¿Cómo observas el desafío?
La Libertadores es muy difícil, eso se sabe de antemano. De todas formas hay que prepararnos bien para jugar los partidos, para eso hemos venido hasta acá para realizar una buena pretemporada y después ser parte de en un torneo internacional competitivo como va a ser el Torneo Internacional de Rosario contra rivales que también disputarán la Copa como Colón de Santa Fe y Newell’s Old Boys.

… Además has tenido ya la experiencia de haber dirigido a Alianza en una Copa…
¡Claro! En el año 2004. Me acuerdo muy bien porque quedamos afuera con nueve puntos, cuando en otras zonas clasificaron equipos con siete. Hicimos una buena campaña en aquella ocasión, le ganamos a Cobreloa de Chile dos veces, a la Liga de Quito en Lima y lo único que nos faltó fue arrebatarle algún punto al Sao Paulo, pero bueno no pudimos clasificar en aquella oportunidad. Esperemos que esta ocasión sea distinta.
En la fase grupal enfrentarán nada menos que a Estudiantes de La Plata, ¿Será el rival más complicado?
Y es el último campeón de América, ¡Qué más puedo agregar! Además viene de realizar un buen Mundial de Clubes en el cual casi le arrebata el título al Barcelona. Pero debo reconocer que los demás rivales son igual de difíciles, jugar en la altura de La Paz contra Bolívar, un equipo reconocido en Sudamérica, o el rival a conocerse después de la primera fase, que puede ser el Juan Aurich también reforzado o un rival mexicano, serían antagonistas de cuidado. De todas formas sabemos que los partidos hay que jugarlos, hay que estar tranquilos sin tenerle miedo a nadie por más laureles que tenga. Para eso trabajaremos a conciencia estos días en Argentina
¿Por qué se eligió Sierra de la Ventana para la primera fase de la pretemporada?
Teníamos dos o tres opciones y entre la posibilidad de ir a México o Arequipa, decidimos venir a un país futbolero como la Argentina, además está la intención de volver a situar a Alianza en el contexto internacional disputando el Torneo Ciudad de Rosario que será transmitido a toda América. Vamos a estar concentrados en “El Mirador”, un lugar ideal para trabajar con tranquilidad, todo esto gracias a la gestión del Profesor Alexis Cortés quien es de esa zona y conoce las bondades que nos ofrece el lugar.
¿Hay intenciones de sumar algún refuerzo más o se arreglarán con los que hay?
Ya hemos sumado a Donny Neyra que es un jugador talentoso y que servirá de mucho para apoyar a Montaño, así como el aporte ofensivo del paraguayo Vidal Sosa y la experiencia en el lateral derecho de Amilton Prado. Seguro intentaremos reforzarnos con un delantero más, pero vamos a verlo, por ahora estamos conformes con lo que tenemos (Wilmer Aguirre, Claudio “Karioka” Velásquez, José Fernández y Roberto Ovelar). Solo queda trabajar para transmitirle al equipo nuestra idea para este año.

viernes, 1 de enero de 2010

La fiesta del DAKAR 2010 en Buenos Aires

El espectáculo de la competencia aventura más famosa del mundo ha comenzado. En Buenos Aires, Argentina, se dio la largada simbólica de la 32° Edición del Rally Dakar Argentina-Chile 2010, la segunda ocasión consecutiva desarrollada en Sudamérica. Los alrededores de la emblemática Av. 9 de Julio, a la vera del simbólico "Obelisco porteño" fue el escenario en el cual un promedio de 900 mil personas se dieron cita para espectar a los cientos de pilotos inscriptos en categoría autos, motos, camiones y cuatriciclos.






Una aventura sobre ruedas

Un equipo peruano participó en el Dakar Argentina-Chile 2010. La última participación nacional había sido hace 25 años

El inmenso paisaje de sierras, quebradas y dunas frondosas marca el itinerario de los pilotos que participan en el rally aventura más afamado del mundo. Se puede salir sin problemas de la partida, pero en el fragor de la carrera hasta un pequeño problema técnico puede obligar al abandono. Esto fue lo que le ocurrió a los integrantes del Team Perú Dakar 2010, a quienes ubicamos en pleno testeo de los vehículos en la Rural de Buenos Aires, con las campanas de la navidad sonando aún en la capital argentina, previo a la largada en el Obelisco de Buenos Aires en el primer día del año.
Este proyecto, que se había pergeñado desde hace un año, le permitió al equipo peruano, integrado por los autos Toyota FJ Cruiser (al mando de los tándemes Luis Mendoza-Ive Bromberg y Javier Ferrand-Fernando Ferrand), así como a las motos KTM 690 (piloteados por Carlos Vellutino y Jaques Barrón), exponer la bandera bicolor en una competencia mundial. Según confesión de los participantes, “la inscripción si bien es costosa, pero valía la pena que nuestro país esté representado por un equipo después de tiempo”. La afirmación perteneciente a Luis Mendoza, integrante junto a Ive Bromberg de la única tripulación peruana que llegó hasta la 7° etapa en Chile, marcó el grado de entusiasmo con el cual participaron los peruanos, pero de todas formas nunca alcanza si se trata de competir contra equipos más competitivos.
“Para que el lector se haga una idea, nuestro presupuesto bordea los 140 mil dólares con autos estándar y solo con algunas modificaciones de suspensión y se le pelea la carrera a teams oficiales que manejan cifras de 25 millones dólares”, resaltó el piloto. Asimismo Mendoza confesó que la primera dificultad fue la obtención de sponsors para solventar los gastos básicos en el exterior y la logística para reparación de los vehículos en cada etapa: “Tuvimos que prepararnos durante muchos meses en los áridos territorios del litoral peruano y sobre todo sirvió de mucho nuestra participación en los Caminos del Inca que si bien son 3000 kilómetros (la tercia parte del recorrido del Dakar), pero se contaba con terrenos complicados de sierra y dunas similares. Sin duda es una experiencia que servirá de mucho para futuras participaciones de equipos peruanos todos los años”.
Si bien la participación peruana culminó antes de regresar a territorio argentino, queda la sensación de que para una mejor performance el equipo peruano debería gozar de un presupuesto mayor, como afirma Mendoza: “Estaríamos hablando de alrededor de 300 mil dólares. Con esa partida se puede tener un equipo con al menos todas las facilidades logísticas y técnica para competir tranquilo. Aunque lo más importante es que las empresas que inviertan en el equipo, sientan después que recuperan su dinero puesto que el Perú está siendo representado en una competencia mundial. Los empresarios deben saber que esa inversión va a retornar en materia de cobertura periodística en las grandes cadenas del mundo que vienen a cubrir el evento y por ende se puede presentar al Perú como marca, promoviendo al país como destino turístico stronómico como hacen la mayoría de los equipos europeos y americanos.”